Artículo publicado en Nueva Gestión sobre BI

martes 24 de agosto, 2010

Desde hace un tiempo las organizaciones son conscientes de la importancia de la recopilación y análisis de la información para la toma de decisiones, mejora de la competitividad y consecución de sus objetivos estratégicos. Para dotar a estas organizaciones de herramientas que permitan estos propósitos nacieron las aplicaciones denominadas Business Intelligence.

El Business Intelligence (BI) es un conjunto de herramientas informáticas enfocadas a la creación de conocimiento a través del análisis de datos que posee cualquier tipo de organización. Se engloba dentro de las conocidas TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación). Se trata de tecnologías que proporcionan información histórica, actual e incluso predictiva de tendencias futuras. Con ellas es posible monitorizar la operativa empresarial, el comportamiento de los clientes, etc. Su objetivo es servir de soporte a la toma de decisiones de cualquier tipo, estratégico u operativo.   

Dado el estado actual de la economía, muchas organizaciones, en un esfuerzo para sobrevivir, se han focalizado principalmente en dos áreas; reducción de costes e incremento del beneficio

El mercado de BI es un mercado ya maduro a pesar de que el nivel de adopción en la empresa es todavía bastante bajo. Se circunscribe como mucho a tareas de reporting, cuadros de mando y análisis OLAP aunque en organizaciones de cierta dimensión se puede llegar a encontrar un grado más avanzado de implantación que abarca la planificación, presupuestación, consolidación financiera y el control de costes y beneficios. Lejos quedan otras funciones como el análisis predictivo, la detección de tendencias, patrones y relaciones, etc, que por otro lado, tampoco ofrecen gran interés a la generalidad de la pequeña y mediana empresa de nuestro país.

Como dato curioso, señalar que en el nivel más básico la herramienta BI más extendida es la Hoja de Cálculo Excel que, aun exprimiendo las posibilidades que ofrece, es bastante rudimentaria para este uso.

A pesar de que nos encontramos en una época de recorte de presupuestos para la implantación de las TIC´s en las organizaciones (no en vano 2009 ha sido el peor año para el sector TIC), la tendencia del BI ha sido, y se prevé que siga siendo, de crecimiento sostenido por encima del 10%.

Hay dos razones fundamentales por las que continua creciendo este interés por el BI: el valor de la información y la economía del conocimiento. La información es poder. Las organizaciones que dan valor a la información y la transforman en conocimiento tienen una ventaja estratégica frente al resto. La economía del conocimiento crea valor añadido en aquellos productos y servicios en cuyo proceso de creación o transformación participa.

En un reciente estudio realizado por Penteo ICT Analyst en el se que entrevistó a responsables de informática de numerosas organizaciones, se detectó que en una mayoría de los casos la máxima prioridad para el 2010 era la de “implantar, renovar o mejorar las aplicaciones BI”. Esto da una idea del gran dinamismo que se anticipa para este mercado de soluciones informáticas. Por detrás de esta prioridad figuran unas cuantas referidas a la mejora de las plataformas tecnológicas, sistemas, etc.

Los principales impulsores para la adopción del BI se encuentran en las direcciones generales, financieras y comerciales. Es decir, aquellas personas que mayor responsabilidad e implicación tienen con los resultados y objetivos estratégicos en las empresas.

La evaluación, selección e implantación del BI, al igual que ocurre con los conocidos sistemas ERP o CRM, es un proceso relativamente complejo que debe ser analizado, planificado y llevado a cabo en conciencia (internamente o con ayuda de terceros). Y no hay que olvidar que el nivel final de cumplimiento de expectativas es directamente proporcional al esfuerzo y a la prioridad que este proyecto supone para la quien lo implanta.

Web Design by Domestika
Subir